viernes, 22 de febrero de 2008

...:: Paciencia::...


La paciencia es la aptitud que lleva a los Humanos a poder soportar cualquier contratiempo. Necesitamos la paciencia…

- Para esperar el tren que viene con retraso
- Para aprender algo nuevo
- Para obtener un resultado
- Para recibir el sueldo deseado
- Para tener una respuesta
- Para escuchar
- Para entender al otro
- Para terminar un trabajo
- Para soportar una situación
- Para ser mayor
- Para ganar
- Para lograr aquello que nos proponemos...

Necesitamos paciencia para todo lo que hacemos y, sin embargo, muchas veces nos olvidamos de ella. Puede que entonces nos precipitemos, terminemos algo apresuradamente, estemos agitados y ansiosos, o directamente perdamos los nervios.

Tener paciencia significa saber esperar, y esta es una tarea que muchos de nosotros tiene pendiente. Saber esperar significa entender que existe un proceso para obtener un resultado, y el primer paso para ello es ser consciente de que todo necesita un tiempo y tenemos que aceptar esta realidad. Evidentemente, el tiempo no es matematico y no siempre sabremos q magnitud puede alcanzar.

Esta incertidumbre es la que verdaderamente impacienta al ser humano, así como la impotencia de perder el control y convertirse en un humilde sirviente del paso de las agujas del reloj.

Las personas nos sentimos seguras al poseer el control de cada uno de nuestros movimientos y de los de nuestro entorno, pero el control total es física y psíquicamente imposible, y por ello esta limitación provoca un exceso de inquietud a la hora de esperar y bailar al son de los contratiempos.

En las relaciones personales, esta inquietud se hace muy notoria: ser paciente a la hora de esperar una respuesta, de entender la forma de actuar del otro, de querer obtener un perdón, de poder perdonar y no guardar rencor, etc. El tiempo para todo ello es totalmente incierto y la impaciencia, muchas veces, nos traiciona.

Cuando la impaciencia se vuelve contra nosotros, es el momento de actuar e impedir que vaya en aumento. El exceso de ansiedad que puede provocar la espera mal aceptada, comúnmente se exterioriza a modo de tensión corporal, cambios de humor, insomnio, pesadillas, etc.

Para prevenir este estado, es importante cambiar de “filosofía” y aprender a autocontrolarse. Afrontar el día a día con calma y tranquilidad, ser consciente de nuestras limitaciones y saber que lo bueno se hace esperar, puede servirnos de gran ayuda. Y es que ya lo dicen: “la paciencia es la madre de la ciencia”, porque en esta vida todo cuesta...Las alegrías, los desengaños, los logros, las penas, descubrirlos y conocer su significado cuesta un tiempo, no podemos prescindir de él.

Así pues, tener paciencia significa afrontar la realidad con racionalidad, saber reaccionar adecuadamente ante cualquier contratiempo, supone pensar antes de actuar, garantiza un aumento de bienestar personal a nivel físico y psíquico, y en definitiva, proporciona calidad de vida.




Vivamos sin contar los minutos, esperemos el momento oportuno, no intentemos ser más rápidos que el propio paso del tiempo...En definitiva, el tiempo "vivido", es el tiempo que sentimos, no el que perdemos esperando lo esperado.



domingo, 10 de febrero de 2008

[dia especial]



hay momentos lleno de felicidad donde cada paisaje o sensacion pasa a hacer una emocion para nosotros
quizas describir un paisaje lleno de armonia de felicidad de tranquilidad es algo dificil pero aveces las palabras estan de mas o de menos en fin como sea
solo quiero mostrar la pacificidad ed algunas cosas cerca de nosotros
esta foto es con auspicio un regalo hermoso q me hace ver la vida mas maravillosamente siempre como siempre con distintos tipos de miradas pero sin dejar de admirarla
y no me cansare de decir la vida es hermosa y nos llena de felicidad y color


saludos para todos
besotes

lunes, 4 de febrero de 2008

GIRASOL

El Girasol
(poema)

Hay en el campo del Mayab, entre todas las flores sencillas y las hierbas buenas, esa flor alegre del girasol, que es redonda y amarilla y parece que alumbra el monte.

Aquella flor que parece que te está mirando, no es a ti a quien mira, si no al divino Sol. Pero si ella no mira lo de abajo, tú miras lo de Arriba en ella. Para eso te ha sido dada. Para que te acuerdes de la Luz, que no puedes mirar sin deslumbrarte.

Apenas la boca del día se abre para tragarse la noche, el girasol levanta su frente y se pone a mirar la Luz de Arriba. Fija en ella está y la sigue contemplando todo su camino. Parece que esa flor humilde ha llegado a tener la figura del Sol. Por que no mira mas que a él y a él se parece.

Siéntate delante de ella y levanta tu espíritu a pensar, mientras la estás mirando. Ve cómo la flor se abre y se pone a recibir el amor caliente y claro que baja sobre ella. Y parece que no está por otra cosa, en medio de todo lo que hay sobre el mundo.

Verás como se dobla y da la vuelta, poco a poco, para estar mirando al Sol que resplandece. Verás como, luego, cuando se acuesta el día y entra en el aire la oscuridad, ella se cierra y se recoge para guardar la luz que ha recibido.

Míralo bien y apréndelo. Y cuando encuentres a tu paso esta flor dichosa, no la arranques, si no acaríciala con amor y suspira lleno de ternura. Y si algo quieres procurar, procura ser dentro de ti como ella es, y proponte hacer, en tu corazón, lo que ella hace.